
Vuelvo derrengado la mañana del domingo por las calles que otros consideran extrañas. Algunos viven por debajo de tus pies mientras que otros se asoman al precipio cotidianamente. Debajo de tus pies y asomados al precipicio literalmente. Mientras que unos hablan de no lugares y otros descubren las periferias, recorro paisajes de la infancia entre el azogue del asfalto y las pulsaciones desmembradas, claras señales de indeclinable decadencia física. Sé que el paseo es una forma de ejercitar consciente la soledad y por eso los ojos no se me cierran únicamente por el sol. Veo ejércitos de niños y calles sucias y sin alfastar y una leve sensación de desasosiego que no se despega de mis suelas. No puedo desentenderme, poner un pie fuera y observar. Ya no oígo las voces de las madres, de los borrachos. Las voces han desaparecido y son irrecuperables. Estoy en un páramo edificado, entre construcciones silentes y desconchados eternos. La desidia de los unos y los otros se ha convertido en mera retórica estetizante, sí, pero contraria a la belleza decadente o a los espectáculos de la putrefacción. La desidia se aguanta con alfileres, blancas lanzas de batallas viejas.
7.7.10
Vida próxima II. Introspección III
6.5.10
El turista descarriado (Chapeu el esmirriau)
Chapeau (pronunciado cha-pe-a-u), el turista INTERESADO en desentrañar el indescifrable sabor local, descubrir los secretos guardados, visitar lugares recónditos y advertir las bellezas no evidentes, se aventura por los caminos de la zona llevado por su intuición intrépida. CONSOLADO a medias con las espléndidas vistas, niega el sentido estético a la tamaña cantidad de papeles, latas y restos de envoltorios que salpican la montaña encima del famoso parque. ABSORTO ante el espectáculo de la dejadez entre la irregularidad vegetal de su entorno, no sabe qué pensar ante los árboles raquíticos que se acunan entre piedras de granito. El camino es un lecho grisote con cacas de todos los tamaños que se transforma en vereda triscadora y que le lleva a lo que podría ser una especie de ermita abandonada y que es una ermita en efecto y que no está abandonada tampoco. Más EXTRAÑADO baja el senderito, esquiva la antigua cantera y se encuentra lo que pudieran ser o restos de una excavación ibérica o una antigua pista de petanca. En verdad, no sabe que es una antigua forma de asentamiento humana, la base de una construcción prototípica y documentada en otras zonas de similar composición social e histórica: la base de un kiosko de fritangas, la Churrería del Carmelo, desaparecida por mor de la biología o del progreso, después de más de 40 años de servicio a la comunidad. CONTRARIADO por su incapacidad, Chapeau se adentra en el Delicias, pide una cerveza y observa los platos ubérrimos de patatas en salsas bicolores que devoran con satisfacción los habitantes. Se atreve con ellas y al salir descubre junto enfrente que la línea de autobús que le ha transportado también tiene allí su parada. RECONFORTADO, se sube al primero que pasa en busca de la jungla de asfalto doméstico que es mi ciudad y nota allí cuando ha abandonado las curvas y las vistas en el viaje de vuelta, al ajo salsero incrustado en su estómago, laringe, epiglotis y píloro, impasible el ademán e inasequible al desaliento.
29.11.09
El corte de la Carretera de les Aigües

Siempre pensé que el paso del carrerista era equiparable al del paseante a la hora de mirar. Por eso pensaba que lo que decían en los congresos o lo que escribían los buenos iba a resultar en algo equiparable. Me toca pasear. Esto es, caminar sin rumbo fijo, sin necesidad de fijar el ritmo y dejándome llevar por la intuición de las zapatillas, siempre en busca de la tierra. Subo por las calles de la Mulassa hasta el Parc del Guinardó y en 10 minutos de una mañana de domingo no me encuentro a nadie. No es un paisaje metafísico como me ocurrió una vez lejana sino la constatación de la fealdad de la vegetación urbana en tiempos de sequía, raquítica, seca, rodeada de excrementos. El color del otoño es polvoriento como solo lo puede ser en Barcelona. La veo ante mí en el tramo que corona la rotonda donde dormita el conductor del autobús de barri. Me cruzo con hombres que eran de mediana edad cuando yo era joven. Ahora sus iniciales achaques les tienen fuera de los bares. El rincón sevillano, Delicias, El Lagarto de Jaén, Zaragoza, Paco 1, Las Cuatro Efes. Tomó el cortado en la terraza de Los Noveles. Ya no reparo en el nervioso clamor de los pájaros enjaulados mientras desayuno el periódico. Soy saludado cortésmente mientras los parroquianos hablan a voces. Por eso no oigo a los pájaros. Antes los oía en mañanas de esfuerzo. He visto en mi paseo recortada la Carretera de les Aigües sobre la sierra de Collserola. Conozco tan bien la curva al final de la ladera como el resto del camino. Me entran ganas de fumar.
11.10.09
Taxing.El Prat de Llobregat
2.7.09
La mano baja lenta. La Monumental. Barcelona

Y el diestro corre. No huye, busca la distancia para provocar alegre la embestida. Es el único arrebato diferente a los otros, verticales y circulares. El toreo, como el baile, es arte del caminar. Quien no lo entienda así hace remolinos que no mueven el aire, mero gesto barroco aunque el toreo sea una danza de vueltas. El torero traza emocionados pases precisos. La serenidad es el desmayo. No quiere alargar, quiere descender. Está buscando el centro del universo. El toreo es un arte del caminar que no necesita de piernas sino de manos que alivien los caminos. Cuanto más abajo, más ciertas, más cerca nuestro. Hace años lloró, hoy las lágrimas eran de otros.
6.6.09
Trifásico mañanero.

ucho menos para los otros. 13.4.09
VISTAS DESPEJADAS (2007-2009)
He recorrido parques a la tarde y a la mañana, puertos y playas, urbanizaciones y murallas, centros de ciudad y polígonos industriales. No me adentré por parajes inexplorados y si lo hice fue con aprensión y sin voluntad de ver, sólo huir. He visto la foto inversa de las industrias y los cementerios industriales olvidados simplemente unos años antes. He tenido la sensación de las mañanas extrañas en los países raros y la certidumbre de descubrir algo que, después de escrito, es solo recuerdo. Mero heroísmo urbano.
Han sido días de pequeñas exploraciones y pequeños descubrimientos. Correr es una posibilidad de experiencia estética: a pocos metros de donde estés siempre habrá un escenario móvil, con profundidad de caja y atrezzo natural y un presumible hallazgo visual o de otra índole. Correr es una palanca hacia otros tiempos de menos uniformidad natural, espacial y también mental. Necesitamos otros sitios, candidatos al desfile de lo bello y después al de lo manido aunque todo sea reconocible: las vacuas novedades y los restos de un pasado que empieza a ser lejano pero que sigue pesando lento, muerto, pobre y lo que es peor, equiparable.
Pero también hay veces en que el mundo es un pequeño lugar tranquilo, que sus restos son habitables, que hay gratitudes irremediables o que disfrutamos del regalo de la luz reparadora. El esfuerzo es un ejercicio de nostalgia, un seguro activador de los resortes de la evocación. Así, las mañanas son extrañas y son también estados de ánimos, unas veces errantes y otras veces fluyentes y las serenas o las muy serenas se apuran respirando fuerte. En la ciudad, con suerte, el sol pálido mece un leve viento o el pálido viento mece un leve sol.
Sólo quedan sensaciones sobreexpuestas. Los capítulos de gozo y de los momentos de nostalgia, del tanto tiempo perdido y del tanto tiempo aprendido. El cuerpo que se resiente. El recuerdo que se desvanece. La vida animal de la ciudad vista y oída. El renacer necesario. La corta vida de perro por gastar. Las geografías trastocadas en un mundo más corto aún.
Ha sido un ascensión a lo divino real. Todo ha sido rápido, extraño y amenazante.
10.1.09
Vida próxima I

Hete aquí que hay tres recorridos habituales: la franja litoral, los Tres Turons (con el park Güell included) y la Ronda de Dalt. En los tres hay posibilidad de rectas y ,por lo tanto, de no estar tan pendiente del tráfico, de la gente o de los perros.
El recorrido de la Ronda de Dalt, que es la parte básica del mapa de arriba, permite circular por un lateral que comunica barrios populares (Verdún, Guineueta, Canyelles) con barrios residenciales (Sarrià, Pedralbes). La vista lateral es Barcelona con mar al fondo. Como la altitud no es mucha, el recreo visual es moderado. Se pasa cerca de descampados (¡¡) y equipamientos ciudadanos: residencias, hospitales, centros sociales y deportivos. Por las obras, el kiosko del sempiterno churrero de pelo grasiento y bigote de actor lejano de la Clínica de Sant Rafael ha desaparecido. Las viviendas parecen lejanas o ajenas. El lugar de más densidad de personas son las cercanías del hospital del Vall d'Hebron, antes Francisco Franco, donde hemos nacido casi todos y donde ya empiezan a morir algunos. En una de las entradas a la Ronda, bajo una curva paellera en la que crecen matorrales y arbustos, veo las señales de la primavera invariablemente: lagartijas que se mueven y un cierto aroma de la hierba.
Quien tenga ganas puede hurgar en el mapa o ilustración sup. el desnivel existente en la tercera parte del recorrido. Volví a mi casa por las cuestas de los barrios de la Taixonera y el Carmel. Me pregunto qué destacaría el bueno de Pucurull Fontova en una de sus historias de las carreras de Barcelona fuera de las penas. Pasé por primera vez corriendo delante de la Biblioteca Juan Marsé, que ocupa casualmente un lugar en el que yo había trabajado y convivido hace 250 años. No se fue permitida la emoción por el cansancio y las ganas de acabar pero me estaba animando a hacer un "Vida próxima II" hurgando en el asunto.
Supra: la protoimagen del churrero al que me refería
21.12.08
Introspección II

A falta de andares o carreras y pasadas las gripes, otros estímulos rondan la imaginación. Falta muy poco para los días especialmente digestivos y sin viaje en lontananza hay otros recurso que suplen trotes lejanos. En este caso es el álbum de flickr Tipografía regional. Fantástico recorrido por más estéticas que se están yendo sin ser todavía pasto de erudición o de patrimonialización. El trabajo es sobre tipografías, aparentemente, pero es a su vez el inicio de una indagación sobre el paso del tiempo, el paso de las modas y el paso de las costumbres. Parece que en Pontevedra, donde estuve hace no tantos años en período de barbecho corredor, se conservan mejor las que ahora pueden considerarse las sempiternas esencias de la ciudad o los "genius locii" mejor que en otro sitios como la mía, donde su desaparición ha sido fomentada de manera sistemática. No obstante, ese regusto antiguo se puede encontrar. Sólo hay que buscarlo fuera de la pretendida viveza de la escritura del comercio. Circula por la tarde por mis barrios, por los que son o por los que van a desaparecer dentro de poco y el perfume rancio de la tarde de invierno anudará tu esfuerzo y acogotará tu espíritu. Son esos los restos de un pasado que empieza a ser lejano pero que sigue pesando lento, muerto y pobre en los desconchados de las paredes y en las fachadas restauradas.
28.9.08
Loco, una inspiración. Tres Turons. Barcelona
Pues para quien no lo haya leído, a la izquierda de este blog, al final, hay un texto de un señor uruguayo, Marciano Durán, que es quien aparece en la derecha de la imagen, y que hace algo así como una especie de monólogos que publica en libros que son superventas en su "paisito" y que te hacen reir y a la vez te hacen pensar (y recordar, que es otra forma del pensamiento) aunque él diga que es humor uruguayo. Corre por ahí un texto suyo atribuido a Eduardo Galeano, desechando lo desechable, que es una mezcla entre nostalgia y mala baba que quitaba el frío de la tarde-noche barcelonesa en que lo presentaba en la Asociación de Uruguayos de Catalunya y era capaz de poner las pilas suficientes para afrontar la carrera del día siguiente, el II Cross Tres Turons. Muy pocos corredores, vistas excelentes, y la misma historia que el año pasado, poco más o menos.
Prometí que juntaría un hecho y otro, la conferencia y la carrera, y acaso intentar alguna relación, algún merodeo irónico. Nada de nada. Es dominlunes, como por lo visto dicen los uruguayos (o acaso es una broma), esto es, domingo por la tarde y hay que afrontar la semana, que esta vez será a escasos metros de donde la presentación, para hablar de interculturalidad, cultura y museos. Ayer me despedía con el aroma feroz del asado austral y ahora me espera la pizza, nuestra particular hostia dominical. Ayer estaba en Uruguay, hoy en mis montañas, mañana en medio del cansancio europeo.
El curso ha empezado definitivamente mejor que otros, aunque yo mismo no me lo crea.
20.9.08
El Agua

Meo (orino). Bebo en casa y salgo. Saludo a las nubes. Transpiro(rae: exudar a través del tegumento). Ingiero en la fuente. Sudo (rae: empapar en sudor, destilar agua a través de los poros). Piso un charco. Vuelvo a beber en la fuente. Sudo mucho más. Empapo la ropa que meto en la lavadora. Bebo una bebida isotónica mientras estiro. Caen gotas de mi clareante cabeza sobre mis pies húmedos. Caen cuatro gotas desde el cielo. Me ducho. Bebo café, leche y zumo de naranja. Hablo y ensalivo. Salgo a la calle. Evoco (¡qué horror de palabra!) la canción de Steely Dan:
I'm going insane
laughing in the frozen rain
I'm so alone,
When they gonna send me home?
El cole ya empezó. La mañana es un estado de ánimo errante y otro fluyente.
Donald Fagen, pianista y cantante del vídeo, parece un Stevie Wonder barbudo, blanco y judío sin quererlo. Walter Becker, el guitarrista, un violinista reciclado.
Se vuelven locos y se ríen en la fría lluvia. Nunca lo hubiera dicho. Sé que sudan y se ríen. Es el otoño.
14.9.08
Vuelvo al sur.Llego al sur
Eso decía la dulce voz aflamencada en la canción de regreso a otro amor improbable y a la infancia eterna. Eso me decía cuando probé conscientemente la receta del sol en su más directa distancia, a la hora del fulgor. Entonces sí que me acongojaba y me cegaba, pero no de pasión. Correr a las tres de la tarde y 34 grados. Otro día eran las ocho y 31 grados, los más las diez y 29 grados.
Vuelvo al norte (?). Recorro la acostumbrada Ronda de Dalt y repito los ritos ceremoniales: el mismo trayecto, la hora habitual y los dispositivos tecnológicos preparados. Vuelvo al sur con la canción y a la hora extrema y a la sensación inaudita. Salgo de la Ronda por una curva de 180 grados. A sus lados conserva la vegetación urbana habitual, restos de serie de arbustos, media zarza, plásticos esparcidos. Allí he visto u oído la vida animal de la ciudad: ratas, gorriones, lagartijas, palomas, cucarachas y me he alegrado cada vez que los he descubierto. Jamás vi una liebre.
17.7.08
¿Envidia sana? Barrio de la Prosperitat. La Prospe. Barcelona
Los que íbamos juntos habíamos dejado de ser jóvenes hacía tiempo. Veníamos de otros barrios ex obreros, Carmelo, Horta, Los Quince, – Font d'en Fargas es otra cosa-. Fueron añadiéndose más hombres, más mujeres, más niños. Íbamos encandilados con la idea de competir con tantos no deportistas, con personas de muchas edades diferentes, contra los dos géneros. Estaríamos entre la mucha gente y entre el jaleo de los propios: tal que en las carreras populares de los domingos.
Teníamos aquella lejana excitación infantil del día de las excursiones porque sabíamos que el día iba a ser intenso: salir de casa, el deseo de que no lloviera, estar con los de tu clase fuera de ella, beber toda la coca cola de la cantimplora, volver rendidos. También queríamos revivir lo que escasamente habíamos tenido oportunidad de disfrutar, lo que nos habían escamoteado y lo que nos hemos escamoteado por imbéciles: una auténtica fiesta popular con mesas en la calle y ausencia de pregones.
Y así fue:
http://www.flickr.com/search/?
http://picasaweb.google.es/
http://picasaweb.google.es/
http://picasaweb.google.es/
http://www.youtube.com/
Santa Prospe Beach es la verbena de Sant Joan de día
el triunfo del charneguismo realmente existente
la mejor fiesta de Barcelona
3.6.08
A l'abordatge
Lunes. Más de 800 voces de niños/as cantando en coro un motín piratesco que se repite cada año afortunadamente. Una de ellas mía. Entre las babas asoman olvidadas sinceras comuniones y, aunque sólo sea por unos momentos, alguna esperanza de que esto no estará tan mal.
Al mediodía, tengo el inmenso honor de que mi otra hija me acompañe con su patinete y me proteja como siempre bajo la mirada y el objetivo de su madre. El cielo está tapado y el azul del mar es casi negro pero necesito mis gafas de sol. No voy a cansarme mucho y disfrutar del privilegio del día. Quiero retener los detalles pero se diluyen entre la luz blanca.
Sólo quedan sensaciones sobreexpuestas.
31.5.08
Pasos en el vacío
16.5.08
Barcelona ja no és bona o mi paseo solitario en primavera
Gil de Biedma escribía poemas en los Consejos de Administración de Tabacos de Filipinas, supongo que bajo las órdenes de aquel presidente del Espanyol, Manuel Meler, de eterno veguero. Salvando las distancias abismales y con el debido respeto, a mí me toca pergeñar esto que ves en reuniones cuyo contenido se resume en la nota a pie de página.
Corría hace dos domingos entre el matinal tránsito apagado, el cese del ruido y el movimiento amortiguado, y me dirigí hacia
Bajando hacia el templo el reconocimiento se transfigura por mor del brío colectivo, las referencias son entonces otras, mucho más cercanas pero ni tan nítidas ni, permíteme el adjetivo, tan evocadoras. La Barcelona de la cuadrícula, la que dice mantener a las otras barcelonas con su plaga de clases medias, es un territorio de paso profesional. Tiene el rictus congelado hace tiempo, desorientada.
En Gràcia ya sube claramente el porcentaje de ciudadanos y ciudadanas que llevan un diario pagado bajo el brazo o que lo leen a pesar de las tímidas gotas. Su norte, el norte de Gràcia, es la menestralia especular del Carmelo. El norte de Gràcia es la menestralia especular del paseo de Gràcia, aunque puede no ser así. Aún sigue siéndolo (la menestralia carmelí).
Hoy el recorrido ha sido muy diferente a los habituales pero todo había sido pisado antes. Empiezo a necesitar otros sitios .
Barcelona, 18-05-08Nota del vocabulariorecogido en la reunión citada de 18:45 a 18:58 h.: youtube, slideshare, artículo descendiente, cápsula, twitter, wikipedia, indexar, contenido, contenido asociado, blog, navegación, caja de referencia, el padre y los hijos, profundidad 3, microtwitter, artículos relacionados, subartículos, flash, tipo, categoría, canal, tag, comunidad, estructura de información y me cansé.
16.1.08
Ufanías
Ufanía como epifanías. No tengo conexión y no puedo comprobar en el diccionario online si la palabra del título existe. Parece que sí puesto que no lo delata el corrector. Epifanía como ufanías. Eufónico y epifónico. Epifónico sí que es corregida. Online en cambio no.
Van Morrison. Después de no sé cuánto tiempo, Days Like This. Las letras se aclaran o se esclarecen como el amanecer en la ciudad. Habla o canta sobre las esperas de la amada en la tarde, de su oficio de letrista, de ser orgullosa y humildemente un escritor de letras, del amor y del desamparo y de más cosas que mi memoria de pez sepulta. Sigo los estribillos de todas las canciones y canto en alto. Tengo dolorida la rodilla, la espalda y el talón. No apoyo bien el pie. Corro más lento pero más feliz que nunca. Por fin descubro donde está la traducción del temple torero: en el deslizar de los pies armoniosamente con el propio ánimo, en la ausencia de balbuceo, en la fluidez del ritmo interior y exterior. “ I am on fire”, pero de manera diferente al cantante. Soy dichoso una vez detrás de mis auriculares. Lo peor o lo mejor es que no hay una relación causa efecto en esta transmudada comunicación o comunión íntima. Por suerte no se me ocurre repartir abrazos aunque me acuerde de los míos y de quienes importan, etc.
Para quien lo ha visto o experimentado, siempre es inquietante la entrada del padre o la madre a la meta de las carreras con sus retoños después de meses de sufrimiento consentido, rehenes del tiempo escatimado por no se sabe bien qué recompensa. No es eso, no. Hoy, justamente hoy, "I am on fire" por la fraternidad cósmica y por las eufonías, aunque las palabras no existan o no sean comprendidas. Un día es un día, un día como este.
22.12.07
Las manadas. Barcelona
12.12.07
La joie de vivre. La Mina
El título es en francés pero el recorrido es por la Barceloneta y la Mar Bella hacia La Mina. La misma dirección que seguía el Camarón cuando acababa su concierto en el Palau de la Música y los gitanos le esperaban en bar "El Boquerón de Plata", en La Mina, a que les regalara un rato de fiesta y también de arrobamiento.
El mar se agita y los windsurfistas lo aprovechan. El sol pálido mece un leve viento o el pálido viento mece un leve sol. Soy saludado contra la costumbre por varios practicantes. Tengo a José Monje en los oídos y en las piernas. Me dolían el tobillo, la rodilla y los putos isquiotibiales derechos pero desde que he empezado no noto nada. El flamenco y hasta el flamenquito de algunas de las canciones me ensimisma y me encimisma. Intento recordar mientras corro algunos de los versos para incrustarlos aquí, pero mi memoria es como la de un octogenario. Es igual, son los tópicos de siempre: el dolor, la alegría, el amor. Hoy he corrido y me sentía inundado de un bienestar rítmico y canoro.
Ahora me hago preguntas retóricas: ¿Es esto que hago otra de las modalidades del hedonismo? ¿Haremos recuento de recorridos como quien recuerda sus vinos y licores, sus habanos o sus fazañas de dormitorio?
Y ahora la respuesta retórica: cuando era pequeño odiaba el flamenco, el olor del licor y el humo de tabaco de mis mayores de la misma manera que la cutrería que me rodeaba. Todo lo que detestaba antes hoy lo abrazo con pasión. Lo del correr, en cambio, es diferente.
22.10.07
Las choquezuelas

Así es como llamaban el bueno de Sancho Panza y los de su siglo a las articulaciones. Esta mañana las padezco subiendo hacia el Park Güell. Noto algo más que una molestia en el tobillo derecho, la rodilla derecha y donde apoyo el pie derecho. Es casi dolor y también inquietud por la previsible inactividad posterior. No las quise sentir mientras hice la carrera de montaña de mi otra parte del barrio. Allí sufrí en las bajadas y disfrutaba padeciendo en las subidas en un día barcelonés de diáfana luz otoñal, fresco y soleado como el tópico literario o la propaganda de productos de salud. Keira Knightley me acompaña hoy en mi calvario. Me vé con su estupido mohín bélfico anunciando un perfume de Chanel en todas las paradas de autobús del recorrido. Estoy seguro que durante unos días todos los usuarios de autobús del mundo habrán visto a la pirata del Caribe tapándose sus verecundas partes e interpretando ese extraño gesto con la boca. He conocido a alguien, desdichada, que además ha osado incorporar ese detalle a su repertorio facial. Los resultados han sido esperables dada su fisionomía. Pero en el caso de la indudablemente guapa chica de nombre irlandés o galés, que no necesita de subterfugios para mostrar sus encantos, no me explico cómo su rictus tiene esa aceptación universal. Qui lo sa? Keira son mis choquezuelas izquierdas y Knightley son mis choquezuelas derechas, las knees globales en estado de descomposición o de regeneración, según se mire, claro.






